El precio de un juego de carreras de Star Wars de 2002 se ha disparado en sitios de reventa debido a su inesperado papel en la explotación de una vulnerabilidad en la PlayStation 5. Coleccionistas y hackers están impulsando la demanda del port de edición limitada para PS4. Este aumento destaca cómo el software nicho puede ganar nueva relevancia en el hacking de consolas modernas.
Star Wars Racer Revenge, originalmente un título de PlayStation 2 lanzado en 2002, vio su versión para PS4 portada por Limited Run Games en 2019. Esa edición, producida en solo 8.500 copias, estaba inicialmente disponible por entre 14,99 y 37,50 dólares. Sin embargo, tras el anuncio el 31 de diciembre de su utilidad en un nuevo método de jailbreak para PS5, las copias usadas han aparecido en eBay por hasta 411 dólares.
La explotación apunta a la versión de firmware 12.00 en la PS5 y se basa en un error en la función Hall of Fame del juego. Esta falla permite la inyección de código personalizado en la consola de Sony, permitiendo a los usuarios eludir restricciones. Dado que la PS5 es compatible con discos de PS4, las copias físicas de Racer Revenge proporcionan un vector directo para el hack. A diferencia de las descargas digitales, los discos minoristas no pueden ser parcheados remotamente por el fabricante, lo que los hace ideales para estos fines.
Limited Run Games se especializa en reediciones en lotes pequeños de títulos antiguos como objetos de colección, lo que ya contribuía a la escasez del juego. La reciente revelación del jailbreak ha amplificado el interés de la comunidad de modding, llevando a los vendedores a subir los precios en consecuencia. Eurogamer informó primero sobre la conexión, señalando el dramático aumento de precios en los últimos días. Este desarrollo subraya el continuo juego del gato y el ratón entre los hackers de consolas y fabricantes de hardware como Sony, donde juegos oscuros pueden convertirse en herramientas pivotales para desbloquear nuevas capacidades.