Los jinetes que progresan en disciplinas hípicas deben equilibrar desafío y comodidad para evitar la ansiedad, según expertos. La jinete amateur de concurso completo Gemma Atkin comparte su trayectoria desde el miedo hasta completar un evento de cuatro estrellas tras un descanso de 18 años. La psicóloga deportiva Leonie Lightfoot enfatiza la concordancia entre habilidades y exigencias para un progreso exitoso.
La psicología detrás del ascenso de niveles en el deporte hípico suele surgir como un desafío para los jinetes que empujan sus límites. Como explora Catherine Welton en un artículo para suscriptores de Horse & Hound, el crecimiento se produce al borde de la zona de confort, pero excederse puede llevar a retrocesos tanto para el jinete como para el caballo. Amateur de concurso completo Gemma Atkin volvió a montar tras un hiatus de 18 años e inicialmente encontró terroríficos los recorridos de salto de obstáculos de 60 cm. En cinco temporadas, progresó a través de los niveles de concurso completo, culminando el año pasado con su primera finalización de cuatro estrellas en Scone Palace. Cruzó la línea de meta limpia, con solo unos pocos fallos de tiempo. “Estaba nerviosa en cada nivel, pero cruzar la línea de meta en Scone Palace, limpia con solo unos pocos fallos de tiempo, fue un momento que nunca olvidaré”, dice Atkin. Su consejo destaca la necesidad de una ambición medida: “Creo en empujar ligeramente más allá de la zona de confort, pero hay que encontrar un equilibrio”. Leonie Lightfoot, psicóloga deportiva del British Equestrian World Class Programme, subraya este equilibrio. “Tiene que haber una coincidencia entre lo que haces y el conjunto de habilidades requeridas. Debe ser lo suficientemente desafiante, pero no demasiado, porque entonces entras en la zona de miedo y ansiedad”, explica. Este enfoque asegura que los jinetes avancen sin caer en un estrés indebido, fomentando un desarrollo sostenible en el deporte.