La empresa Qilimanjaro, con sede en Barcelona, ha lanzado EduQit, un kit que contiene todas las piezas necesarias para ensamblar una pequeña computadora cuántica. Con un precio de alrededor de 1 millón de euros y cinco cúbits, el producto está dirigido a instituciones de investigación y estudiantes con recursos limitados. El montaje requiere habilidades de ingeniería y hasta 10 meses de trabajo con la formación proporcionada.
Qilimanjaro, una empresa de computación cuántica de Barcelona, ha presentado EduQit, un kit completo de montaje propio (DIY) para construir una computadora cuántica. El kit adopta un enfoque de tipo "hazlo tú mismo", suministrando componentes como un chip con diminutos circuitos superconductores, un refrigerador especial para la instalación y el cableado, dispositivos electrónicos que utilizan ondas de radio y microondas para el control y la lectura, además de bastidores, cables de alimentación y otros accesorios. Se incluyen instrucciones, junto con formación impartida por investigadores y apoyo continuo durante el montaje. Marta Estarellas, de Qilimanjaro, afirma que la formación requiere hasta tres meses, y el sistema completo estaría operativo tras al menos 10 meses de trabajo. El montaje no es sencillo y exige conocimientos de ingeniería. Con un precio de 1 millón de euros por cinco cúbits, EduQit es mucho más barato que los sistemas de los gigantes tecnológicos. Google, por ejemplo, tiene el objetivo de reducir los costes de sus componentes por un factor de 10 para situar una máquina por debajo de los 1.000 millones de dólares. Existen opciones comerciales más pequeñas, como la computadora cuántica superconductora de Rigetti, que parte de los 900.000 dólares por el chip principal y los componentes mínimos, lo que obliga a los compradores a conseguir el resto por su cuenta. Qilimanjaro dirige EduQit a instituciones de investigación con recursos limitados para ofrecer experiencia práctica a la próxima generación de investigadores. Actualmente, los estudiantes dependen del acceso a la nube o de simulaciones para la computación cuántica. Estarellas sugiere que podría ser equivalente a la Raspberry Pi, evolucionando de una herramienta educativa a una utilizada por aficionados y científicos. Una computadora cuántica como EduQit habría rivalizado con los mejores dispositivos de laboratorio hace una década, lo que pone de relieve el rápido progreso del sector. Katia Moskovitch, de Quantum Machines, señala que un acceso más amplio ayudará a resolver cuestiones abiertas en este campo.