En una carta satírica publicada en La República, el analista Ramiro Santa reflexiona sobre los desafíos de 2025 y presenta una lista de deseos para el próximo año, inspirados en el Informe de Riesgos Globales 2025 del Foro Económico Mundial. Santa critica la violencia interna, la desinformación y las crisis económicas, mientras agradece el esfuerzo de los emprendedores colombianos. El texto busca un mundo más seguro y solidario en 2026.
El 21 de diciembre de 2025, el analista Ramiro Santa publicó en La República una 'Carta de Santa al Niño Dios 2025', un texto humorístico que evalúa el año transcurrido y formula peticiones para 2026. Santa lamenta que deseos de la carta anterior, como una brújula moral para funcionarios públicos y un kit para detener la violencia, no se cumplieran. Sin embargo, reconoce el 'cumplimiento parcial' con el 'Ejército de Empresarios y Emprendedores' que generaron empleo pese a leyes, impuestos e inseguridad.
Inspirado en el Informe de Riesgos Globales 2025 del Foro Económico Mundial, elaborado por más de 900 especialistas, Santa propone cuatro regalos simbólicos. Primero, 'oxígeno, plata, hierro y plomo' para disuadir conflictos armados estatales, violencia interna y migraciones forzadas causadas por economías ilegales que destruyen pueblos y reclutan menores con impunidad. Segundo, una 'Liga de Superhéroes' para combatir la pérdida de biodiversidad, eventos naturales extremos y migraciones, enfatizando reforestación, protección de manglares y arrecifes, manejo de agua y basuras, fortalecimiento de la fuerza pública y equipos anticorrupción para recuperar recursos robados.
Tercero, una 'sordina para trompeta' para silenciar la desinformación y manipulación por políticos que usan redes sociales sin control, amplificando mentiras y envenenando opiniones. Cuarto, un 'batallón de profesionales' honorables para salvar finanzas públicas, recursos como petróleo y minerales, y relaciones internacionales, evitando crisis de deuda, colapsos de servicios y confrontaciones geoeconómicas.
Santa concluye agradeciendo su salud y tranquilidad, valores aprendidos en su educación, y expresando fe en un año de desarrollo, paz y bienestar para todos. El texto subraya la necesidad de líderes con principios y datos, no milagros.