El Real Madrid ha abandonado aparentemente los planes para fichar a Rodri Hernández del Manchester City debido a preocupaciones sobre su recuperación de la lesión y su edad. El club ahora apunta a mediocampistas más jóvenes, incluido Adam Wharton del Crystal Palace. Este movimiento llega en medio de luchas continuas en el mediocampo tras salidas clave.
El mediocampo del Real Madrid ha enfrentado desafíos desde la salida de Carlo Ancelotti y las despedidas de Luka Modrić y Toni Kroos, alterando la estructura del equipo durante la temporada 2025-26. Inicialmente, Rodri Hernández del Manchester City fue considerado un posible refuerzo, pero el club ha decidido no perseguirlo. Según informes de Diario AS citados en múltiples medios, persisten dudas sobre la forma del jugador de 29 años tras su lesión del ligamento cruzado anterior en septiembre de 2024, a pesar de estar cerca de la recuperación completa. nnRodri's contrato con el Manchester City se extiende hasta el verano de 2027, y se espera que renueve. Su padre, Antonio Hernández, declaró en la ceremonia de los Premios Nacionales del Deporte: «Está muy feliz donde está. Entenderán la discreción natural en estas circunstancias. No sé nada, y lo digo en serio. No sé nada, la historia aún tiene que escribirse… Está desesperado por ir a la Copa del Mundo». El Real Madrid respeta la calidad de Rodri pero prefiere jugadores más jóvenes para el liderazgo a largo plazo en el mediocampo. nnEn su lugar, el club está preparando una oferta por Adam Wharton del Crystal Palace, un inglés de 21 años destacado por su solidez defensiva y capacidad con el balón, similar al estilo de Rodri. Su traspaso podría superar los €100 millones, con interés de otros equipos de la Premier League. Objetivos adicionales incluyen a Kees Smit del AZ Alkmaar, cuya tasa de transferencia podría superar los €50 millones por su potencial; Vitinha del PSG, que desea quedarse pero podría ser convencido; y el regreso de Nico Paz mediante una cláusula de recompra de €9 millones. Estos fichajes podrían permitir un sistema de cuatro mediocampistas, con Jude Bellingham pasando a un rol ofensivo y el nuevo fichaje organizando desde posiciones más retrasadas.