El Real Madrid avanzó a octavos de final de la Copa del Rey tras una victoria sufrida por 2-3 ante el Talavera de la Reina. Kylian Mbappé marcó dos goles, incluido un penalti, mientras que Lunin evitó la prórroga con una gran parada. El equipo de Xabi Alonso, bajo presión, se impuso en un partido lleno de tensión.
El Real Madrid de Xabi Alonso vivió una noche angustiosa en El Prado, estadio del Talavera de la Reina, en los dieciseisavos de final de la Copa del Rey el 17 de diciembre de 2025. A pesar de ir ganando 0-2 al descanso, el equipo blanco sufrió la reacción local y solo avanzó gracias a la intervención decisiva de sus jugadores clave.
Desde el inicio, el Madrid mostró determinación con una alineación que incluía a Kylian Mbappé como titular por la izquierda, junto a Endrick, Ceballos y Arda Güler. Mbappé, ausente en el partido anterior por molestias, tuvo la primera ocasión al ser dejado solo por Endrick ante el portero Jaime González, pero falló el control. Endrick volvió a asistir a Mbappé minutos después, aunque el tiro se fue por poco fuera.
El primer gol llegó en el minuto 41 por penalti, pitado por el árbitro Cuadra Fernández tras un mano de Marcos Moreno en un córner. Mbappé convirtió la pena máxima, su gol número 57 del año, acercándose al récord de Cristiano Ronaldo. Justo antes del descanso, en el 45, Farrando marcó en propia puerta tras un centro de Mbappé, poniendo el 0-2.
Tras el intervalo, el Talavera apretó y acortó distancias en el 80 con un gol de Nahuel tras una contra por la derecha. El Madrid reaccionó con el segundo de Mbappé en el 86 desde la frontal, alcanzando los 58 goles anuales. Sin embargo, Di Renzo recortó con el 2-3 poco después. En el tiempo añadido, Lunin voló para detener un cabezazo de Di Renzo y evitar la prórroga.
Alonso, en plena crisis de resultados, introdujo a Rodrygo, Bellingham y Tchouaméni para reforzar el mediocampo. El Talavera, de Primera RFEF, cumplió con la estrategia humilde de cerrar atrás y contraatacar, rozando la sorpresa copera. El Madrid avanza, pero sin paz en su 'volcán'.