El Real Madrid derrotó 2-1 al Atlético de Madrid en la semifinal de la Supercopa de España en Yeda, gracias a un golazo tempranero de Federico Valverde y otro de Rodrygo, aunque Alexander Sørloth recortó distancias para los rojiblancos. El equipo de Xabi Alonso, sin Mbappé, superó a un Atlético dominante en posesión pero ineficaz en ataque. La final del domingo será un clásico ante el Barcelona, donde el francés podría debutar.
El partido en el estadio King Abdullah de Yeda comenzó con un impacto inmediato: a los 76 segundos, Federico Valverde abrió el marcador con un derechazo desde 29,98 metros a 108 km/h en una falta directa, superando la barrera de tres jugadores de Jan Oblak. “Ha sido un gol de dibujos animados, como de Oliver y Benji”, comentó Thibaut Courtois, el portero madridista, alabando el tiro del uruguayo, que rompió su sequía goleadora desde junio.
El Atlético, dirigido por Diego Simeone, reaccionó con dominio: 55% de posesión y 22 disparos frente a los 8 del Madrid. Álex Baena y Julián Álvarez generaron peligro, pero Courtois brilló con paradas clave, como un cabezazo de Sørloth y un tiro de Baena. Hubo tensión extradeportiva: Simeone provocó a Vinícius Júnior gritando “Te va a echar Florentino, acordate”, lo que indignó a Xabi Alonso: “No todo vale, no es ejemplo de buen deportista”.
En el segundo tiempo, Valverde asistió a Rodrygo para el 2-0 al minuto 54, pero Sørloth cabeceó el 2-1 tres minutos después. El Atlético presionó, con chances de Marcos Llorente y Antoine Griezmann, pero no empató. Alonso reorganizó la defensa con Tchouaméni como central tras la lesión de Rüdiger.
El triunfo pragmático del Madrid, pese a un juego menor, asegura el clásico final contra el Barça. Xabi Alonso confirmó que Kylian Mbappé, recuperado de una lesión de rodilla, viaja a Yeda con opciones de minutos: “Las mismas que todos en la convocatoria”. Simeone lamentó el error inicial en la barrera: “Empezó cuesta arriba con ese golazo”. Koke resumió la frustración colchonera: “Nos vamos jodidos porque queríamos llegar a la final”.
Este derbi, el cuarto clásico consecutivo en la Supercopa saudí, resalta la rivalidad: Valverde y Baena revivieron su pique de 2023, con empujones en el campo.