Antoine Griezmann anotó un golazo de falta directa en el minuto 60 para dar al Atlético de Madrid una victoria 1-0 sobre el Deportivo de La Coruña en los octavos de final de la Copa del Rey. El equipo de Simeone, dominante pero sin puntería en la primera mitad, avanzó a cuartos pese a la resistencia blanquiazul en el Estadio de Riazor. El Deportivo compitió con dignidad, pero cedió ante la superioridad colchonera.
El Estadio de Riazor vibró con un ambiente festivo antes del pitido inicial, donde aficionados del Deportivo soñaban con revivir glorias pasadas ante un gigante de Primera División. El Atlético, semifinalista en las dos últimas ediciones de la Copa y sin título desde 2013, salió con determinación bajo la dirección de Diego Simeone, quien alineó un once casi titular para priorizar esta competición como vía rápida a un trofeo esta temporada.
La primera mitad fue de dominio rojiblanco, con dos balones al palo: un remate de Marcos Ruggeri al cuarto de hora y un disparo de Griezmann al larguero desde la frontal. El Deportivo, segundo en Segunda División bajo Antonio Hidalgo, optó por un plan conservador, juntándose con el balón para bajar el ritmo y minimizar transiciones. Su única llegada clara llegó por medio de Lucas Mella, quien centró para que Yanis Eddahchouri rematara a las manos de Gerónimo Ruso.
Tras el descanso, el Dépor mostró más incisividad con sus laterales, generando un rebote en el área colchonera, pero el Atlético respondió con vigor. Simeone introdujo cambios: Thiago Almada, Rodrigo Barrios y Alexander Sorloth para potenciar la creación y el área. Poco después, en el minuto 60, Griezmann ejecutó un libre directo magistral que superó a Fernando Parreño, desatando la alegría visitante.
El gol alteró el duelo; Hidalgo respondió con Yeremay, su estrella, y el Dépor empujó con entusiasmo en un Riazor electrizante. Intentaron asediar, incluso con un delantero extra, pero el Atlético se replegó con José María Giménez y guardó la ventaja. "Griezmann sigue siendo más de Champions que de Copa. Un toque suyo vale 10 de cualquier compañero", resumió un analista. Simeone respira, mientras el Dépor, pese a la derrota, demostró garra y deja una ovación a su equipo.