El huracán Melissa azotó el oriente de Cuba en octubre de 2025, causando inundaciones masivas en Río Cauto, Granma, y revelando profundas desigualdades. Esfuerzos de solidaridad y recuperación oficial continúan, pero la pobreza acumulada persiste en comunidades vulnerables. La ayuda humanitaria ofrece alivio inmediato, aunque no transforma la realidad subyacente.
El huracán Melissa hizo tierra en Santiago de Cuba a las 3:10 a.m. del 29 de octubre de 2025, con vientos máximos sostenidos de 195 km/h. Horas antes, había pasado por Jamaica como un ciclón de categoría 5, el más poderoso en 90 años y el más fuerte de la temporada atlántica que termina el 30 de noviembre. Su trayectoria a través de áreas montañosas generó lluvias intensas que rompieron récords, provocando escorrentías masivas, inundaciones repentinas y grandes anegamientos en lugares como Río Cauto, en la provincia de Granma.
El daño fue severo en todas las provincias orientales, especialmente en comunidades vulnerables. En Río Cauto, imágenes muestran una pobreza profunda y acumulada durante décadas, como si las condiciones de vida no hubieran cambiado en un siglo. En Cauto del Paso, una comunidad rural plana con unos 500 habitantes, hay 162 viviendas en condiciones regulares o malas, sin médico de familia, empleos, instalaciones culturales o deportivas, y ahora apenas caminos. Solo las inundaciones de Flora en 1963 y Melissa sepultaron el lugar en agua y lodo.
En Grito de Yara, no hay electricidad ni agua desde antes de Melissa. El carbón se vende escasamente a 1.000 pesos el saco, y muchos usan estufas de leña o plástico para cocinar. En el centro de evacuación de la escuela seminternado Ernesto Che Guevara, cientos de personas de más de 40 familias viven desde hace más de 20 días en condiciones precarias, con olor a orina y sudor debido a la falta de baños adecuados.
La solidaridad surgió con la caravana “Río Cauto en Nuestras Manos”, organizada por residentes de Río Cauto en La Habana, con apoyo de la empresa privada Pedro Carr, los Comités para la Defensa de la Revolución (CDR) y autoridades locales. Entregaron kits de comida, higiene, electrodomésticos y lámparas recargables en Cauto del Paso, Grito de Yara y Cauto Embarcadero, y encuestaron necesidades para más ayuda.
En una sesión del Consejo Nacional de Defensa el 18 de noviembre de 2025, presidida por Miguel Díaz-Canel y Manuel Marrero, se reportó avance en la recuperación: electricidad al 84,8% en el oriente (Granma al 96,19%), agua al 88% en Santiago, y telefonía fija al 83,2%. Sin embargo, la pobreza afecta al 40-45% de los cubanos, según la socióloga Mayra Espina, y el 42% de los niños enfrenta pobreza alimentaria, por encima del promedio regional de UNICEF.