Rodrigo F. Chois, creador de Ladies Night, comparte en una columna cómo el verdadero obstáculo para la libertad femenina no siempre proviene de los hombres, sino de juicios entre mujeres mismas. Hace una década, imaginó un espacio exclusivo para la diversión femenina sin presiones externas. Sin embargo, descubrió un machismo sutil que se reproduce internamente entre ellas.
En su columna publicada el 23 de diciembre de 2025 en Occidente.co, Rodrigo F. Chois relata el origen de Ladies Night, un emprendimiento que surgió hace diez años con la idea de ofrecer un espacio de diversión y libertad exclusiva para mujeres. "La idea nunca fue provocar ni escandalizar, sino algo más simple y, a la vez, complejo: demostrar que una mujer puede divertirse libremente sin hacer daño a nadie, empezando por ella misma", escribe Chois.
Inicialmente, el autor anticipaba que el machismo masculino sería la principal amenaza, con hombres juzgando y controlando. Pero la experiencia le llevó a una conclusión distinta: "muchas veces los juicios machistas no vienen de los hombres, sino de otras mujeres". Describe este como un machismo sutil, manifestado en miradas evaluadoras, comentarios correctivos y comparaciones constantes, formando un "tribunal invisible" donde las mujeres se juzgan entre sí.
Chois argumenta que el empoderamiento real inicia al desactivar este tribunal interno, no confrontando a los hombres. "Tal vez la libertad femenina comience el día en que dejen de ser sus propias carceleras; cuando entiendan que el goce de una no le quita nada a la otra", afirma. Compara Ladies Night con gestos cotidianos de liberación, similar a cómo la píldora anticonceptiva en los años sesenta permitió el control corporal, y enfatiza que hoy se aprende que la libertad incluye disfrutar sin juicios.
Aunque no equipara su iniciativa con revoluciones históricas, Chois ve en ella un paso hacia la autonomía femenina, donde las mujeres no pidan perdón por su disfrute.