En su diario publicado en Havana Times, Lien Estrada comparte reflexiones personales sobre la maternidad y la paternidad en Cuba, destacando las dificultades económicas y sociales bajo el régimen actual. Describe cómo el contexto político ha influido en las decisiones reproductivas y las luchas diarias de los padres. Estrada aboga por que la crianza sea una bendición en lugar de un martirio.
Lien Estrada, en su entrada de diario titulada 'Parenting in Cuba: Does it Amount to a Misfortune?', publicada el 25 de diciembre de 2024 en Havana Times, evoca recuerdos de infancia donde el nacimiento de un niño se celebraba como 'otro hombre para Fidel', ilustrando cómo los niños pertenecían al Estado en la era revolucionaria.
Estrada relata una discusión en el Seminario Evangélico de Matanzas, donde el rector Reineiro Arce Valentín le dijo: 'Lien, el hecho de que no seas madre es una forma de decirle al Estado que no estás de acuerdo con él'. Ella respondió: 'Es verdad. No le daré hijos a un sistema como este'. Aunque admite que nunca planeó la maternidad como proyecto vital, priorizando su realización personal en estudios, deportes y trabajo, entiende las decisiones de mujeres que optaron por no tener hijos en Cuba para evitar el sufrimiento bajo el régimen comunista.
A pesar de su aversión inicial, Estrada se siente madre de sus gatos y perro, cuidando su salud y bienestar. Sin embargo, enfatiza las demandas abrumadoras de la paternidad humana en Cuba, donde el costo de la comida, ropa, útiles escolares, higiene y agua potable es exorbitante. Pregunta cómo los padres, especialmente las madres en una sociedad machista, logran sostener a sus hijos en tales condiciones precarias.
Compara Cuba con un pesebre sucio y abandonado, pero cita a Jesús y Simone de Beauvoir para afirmar que la biología no es destino. Concluye deseando que la paternidad sea una 'bendición: la bendición de saber que llevamos buenas nuevas', no una maratón sin descanso, promoviendo esperanza en un reino mejor construido ahora.