Nike, una cubana residente en la isla, expresa sentimientos contradictorios ante la próxima visita de su amiga de la infancia que vive en el extranjero. Aunque se alegra por el reencuentro, las dificultades económicas la entristecen al no poder ofrecerle mucho a cambio. Espera que las condiciones en Cuba mejoren para cuando llegue su amiga.
En su diario personal publicado en Havana Times, Nike reflexiona sobre la compleja emoción que le genera la noticia de que una amiga de la infancia, radicada en otro país, planea visitarla en Cuba. 'No sé si sentirme feliz o triste cuando una amiga de la infancia que vive en otro país me dice que viene a Cuba y quiere verme', escribe, destacando cómo la alegría inicial se transforma en tristeza al no poder ofrecer ni un café o una comida, ni un pequeño regalo.
Nike explica que una de las razones por las que permanece en Cuba es su arraigo: es el país donde nacieron sus abuelos, madre, hermanos, hijos y mejores amigos, ahora dispersos por el mundo. A pesar de las dificultades, ama su nación, su gente, la belleza de su naturaleza y el mar. Sin embargo, observa cómo muchos cubanos en el exterior sufren nostalgia y no se adaptan del todo, a pesar de la libertad y mejoras económicas que mencionan.
Recuerda la visita de su amiga en marzo de este año, cuando llegó con una bolsa de regalos como jabón, café y caramelos de leche. Pasaron horas hablando, riendo y llorando; la amiga compartió fotos de viajes familiares. Nike, con sus habilidades manuales, le obsequió aretes de crochet, artesanías de papel maché y un gorro de lana, ya que donde vive su amiga hace mucho frío. Al partir, Nike lloró de tristeza por no poder corresponder más que con un café que la propia amiga le había traído.
Las penurias económicas son evidentes: con el dinero de sus artesanías, Nike apenas cubre alimentos básicos, pues casi nadie compra manualidades. Su pueblo ha cambiado; muchos vecinos han emigrado a lugares como Perú, dejando calles irreconocibles. Para esta visita reciente, Nike pintó la terraza donde charlan, y su amiga trajo antibióticos para un joven del pueblo, respondiendo a una petición en Facebook.
La amiga, un ejemplo de cubana que se siente a gusto en la isla, disfruta el sol y extraña el olor del mar, ausente en su vida continental desde los años 90. Ante brotes virales y problemas de basura en diciembre, Nike le pidió no venir aún; la amiga pospuso para el año nuevo. Ahora, Nike teje una bufanda de lana para ella, con la esperanza de que Cuba cambie para mejor.