S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia soberana de Colombia a BB- (en moneda extranjera a largo plazo) y BB (en moneda local) con perspectiva estable el 8 de abril de 2026, citando persistentes desequilibrios fiscales, mayor gasto, menores ingresos y la suspensión de la regla fiscal. La medida, que sigue a la rebaja de Fitch en diciembre, ha provocado duras críticas de los líderes empresariales por el deterioro de las finanzas públicas bajo el gobierno de Petro.
S&P rebaja la calificación soberana de Colombia
S&P Global Ratings anunció la rebaja de BB a BB- en moneda extranjera a largo plazo y de BB+ a BB en moneda local, señalando una limitada flexibilidad fiscal, una elevada carga de deuda, una posición externa débil, un crecimiento moderado del PIB, un mayor gasto primario, ingresos fiscales inferiores a las expectativas desde 2024, altos costos de financiación y una menor previsibilidad tras la suspensión de la regla fiscal. Las presiones inflacionarias han conducido a una política monetaria más restrictiva por parte del independiente Banco de la República, apoyada por un tipo de cambio flexible.
Los líderes empresariales calificaron la rebaja como una señal de deterioro fiscal. Natalia Gutiérrez, presidenta del Consejo Gremial Nacional, señaló que esto profundiza el estatus especulativo, elevando los costos de capital para los hogares, las empresas y el Estado. Bruce Mac Master, presidente de la Andi, destacó que la deuda pública ha aumentado de 800 mil millones a 1.3 billones desde que comenzó el gobierno de Petro, con casi 3 de cada 100 pesos del presupuesto destinados al pago de intereses.
María Claudia Lacouture, presidenta de AmCham Colombia, afirmó: "Sin confianza y estrategia, no llega nueva inversión". Otros, incluidos José Ignacio López de Anif y Jaime Alberto Cabal de Fenalco, advirtieron sobre la volatilidad de los TES, mayores primas de riesgo, presiones sobre el dólar y paralelos con Turquía. Analistas de Banco Popular y Grupo Cibest prevén una devaluación de la deuda pública.
S&P advierte de posibles rebajas adicionales en un plazo de 6 a 18 meses si los déficits superan las previsiones, en medio de salidas de capitales externos. Colombia se sitúa en un nivel especulativo intermedio, cerca de Brasil y Costa Rica, y por debajo de Chile y Uruguay.