Marco Rubio, el secretario de Estado de EE.UU. sancionado por Pekín, participará en el próximo viaje a China de Donald Trump, según fuentes. Rubio había parecido reacio a visitar previamente pese a las invitaciones. Su presencia podría ayudar a abordar las frustraciones en Pekín por la falta de preparación del viaje.
Marco Rubio, el secretario de Estado de EE.UU. antes halcón, fue sancionado por Pekín dos veces en 2020 cuando aún era senador. El primer conjunto de sanciones llegó en represalia por sanciones de EE.UU. a funcionarios chinos por su presunto maltrato al grupo étnico minoritario uigur, y el segundo en respuesta a otra ronda dirigida a funcionarios del continente y de Hong Kong tras las protestas de 2019. Según fuentes que hablaron bajo condición de anonimato porque no estaban autorizadas a comentar públicamente, Rubio había sido invitado a visitar pero no había sido receptivo hasta hace poco. La presencia de Rubio podría suavizar algunos de los problemas que rodean la visita de Trump a China. La frustración ha ido en aumento en Pekín debido a la falta de preparación del viaje. China aún no ha aclarado si se levantarán las sanciones, pero cuando se le preguntó sobre el asunto en enero del año pasado, el ministerio de Asuntos Exteriores dijo que era necesario mantener la comunicación de alto nivel entre funcionarios chinos y estadounidenses. Palabras clave en el artículo incluyen Universidad Tsinghua, París, Washington, Taiwán, Conferencia de Seguridad de Múnich, Hong Kong, Pekín, China, uigur, Xi Jinping y Wang Yi, aunque la pieza no elabora sobre estas.