El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, declaró el viernes en Washington que Estados Unidos está comprometido a mantener su fuerte alianza con Japón mientras busca formas de cooperar con China. Abordó las recientes acciones provocativas de China hacia Japón como tensiones preexistentes que necesitan equilibrarse en la región.
En una conferencia de prensa en Washington el 21 de diciembre, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, reafirmó la determinación de Estados Unidos de sostener su sólida asociación con Japón mientras persigue una colaboración productiva con China. "Nosotros [Estados Unidos] sentimos con mucha fuerza que podemos continuar con nuestra fuerte y firme asociación y alianza con Japón y hacerlo de una manera que nos permita seguir encontrando formas productivas de trabajar juntos con [los] chinos", dijo Rubio.
Las declaraciones parecen destinadas a evitar provocar a China, en línea con el interés del presidente Donald Trump en mantener lazos estables con Pekín. Cuando se le preguntó sobre condenar las recientes "acciones provocativas de China contra Japón", como aviones militares chinos dirigiendo radar a cazas de la Fuerza Aérea de Autodefensa, Rubio respondió: "Creo que estas tensiones [Japón-China] son preexistentes. Entendemos que es una de las dinámicas que debe equilibrarse en esa región."
Rubio añadió además: "China es … y continuará siendo un país rico y poderoso y un factor en la geopolítica." Enfatizó la importancia de equilibrar las tensiones y la cooperación entre EE.UU. y China, agregando: "Porque creo que si hay un desafío global en el que China y EE.UU. puedan trabajar juntos … creo que podemos resolverlo."
Estas declaraciones delinean la posición de EE.UU. en medio de las crecientes fricciones entre Japón y China, con Rubio enmarcándolas en el contexto de responder a las tensiones reportadas en las relaciones Japón-EE.UU., aunque el enfoque permanece en las dinámicas regionales.