A medida que amanece 2026, Japón lidia con incertidumbres sobre la alianza con EE.UU. bajo el presidente Trump, temiendo un posible acuerdo regional con China en medio de nuevos mínimos en las relaciones Pekín-Tokio tras los comentarios de la primera ministra Sanae Takaichi sobre Taiwán.
Al entrar en 2026, Japón enfrenta dudas apremiantes sobre el compromiso de EE.UU. con su alianza y el Indo-Pacífico en medio del regreso del presidente Donald Trump. Estas preocupaciones, que se acumulan sobre recientes enfrentamientos como las patrullas China-Rusia que provocaron respuestas de EE.UU.-Japón, darán forma a la política exterior de Tokio en múltiples frentes.nnA pesar de las garantías públicas de ambos aliados, los funcionarios japoneses dudan en privado de que Trump evite audaces negociaciones. Una preocupación clave: que Trump cierre un pacto con China que divida la región, justo cuando las relaciones China-Japón se desploman tras las declaraciones parlamentarias de la primera ministra Sanae Takaichi sobre posibles roles militares japoneses en una crisis de Taiwán.nnEsta ansiedad se extiende a las relaciones EE.UU.-Japón, planificación de defensa, presupuestos y compromisos con líderes como Xi Jinping. Tokio debe manejar su diplomacia con prudencia para preservar la credibilidad de la alianza y la disuasión regional.