El defensa croata Joško Gvardiol sufrió una fractura de tibia en la pierna derecha durante el empate 1-1 ante el Chelsea en la Premier League, lo que requiere una operación a finales de esta semana. Esta lesión se suma a otras bajas defensivas en el equipo de Pep Guardiola, aumentando la presión en la lucha por el título. El club ha tomado medidas rápidas para reforzar su zaga.
El Manchester City enfrenta un inicio de año complicado tras confirmarse la gravedad de la lesión de Joško Gvardiol. Durante el partido de la Premier League contra el Chelsea en el Etihad Stadium, el defensa croata chocó con Malo Gusto al minuto 51 y tuvo que abandonar el campo cojeando, siendo reemplazado. El empate 1-1, sellado por un gol tardío de los visitantes, amplió la brecha con el líder Arsenal en la tabla.
En un comunicado oficial, el club informó que Gvardiol padece una fractura de tibia en la pierna derecha y será operado a finales de esta semana, seguido de una evaluación continua para determinar el pronóstico completo. Esta baja se une a las de John Stones, quien sigue fuera, Nathan Aké bajo cuidados médicos, y Rúben Dias, lesionado en el mismo encuentro.
Para mitigar el impacto, el Manchester City repescó a Max Alleyne de su cesión en el Watford de la Championship. Según Manchester Evening News, Alleyne podría entrar en la convocatoria para el partido ante el Brighton & Hove Albion el miércoles 7 de enero y ser titular en la tercera ronda de la FA Cup contra el Exeter City el sábado.
Además, el equipo mantiene interés en Marc Guehi, central del Crystal Palace e internacional inglés, valorando un posible fichaje en enero. Sin una fecha de regreso para Gvardiol, clave en la defensa celeste, Guardiola deberá equilibrar soluciones inmediatas con refuerzos a largo plazo para mantener la competitividad en la temporada.