Pekín propuso comercio libre de aranceles a Sudáfrica el mismo día en que Pretoria atribuyó su exclusión de la cumbre del G7 a amenazas de boicot por parte de Estados Unidos; un desaire que Francia niega, en el marco de tensiones más amplias que incluyen los planes estadounidenses de excluir a Sudáfrica del G20 de 2026. El presidente Ramaphosa restó importancia a la retirada de la invitación al G7.
El portavoz de la presidencia de Sudáfrica, Vincent Magwenya, confirmó el jueves que Francia retiró la invitación al presidente Cyril Ramaphosa para la cumbre del G7 en Evian, citando amenazas de EE. UU. de boicotear el evento si Sudáfrica asistía. Esto ocurre tras la reciente protesta de Francia ante EE. UU. por la exclusión de Sudáfrica de los preparativos del G20 de 2026 en Florida, en medio de unas frías relaciones bilaterales.
Ramaphosa minimizó el desaire del G7 y declaró a los periodistas: "Que no te inviten a la cumbre del G7 no significa que te estén despreciando o ignorando". Pretoria enfatizó que las relaciones con Francia permanecen intactas.
Francia insistió en que ninguna presión estadounidense influyó en la decisión y, en su lugar, invitó a Kenia antes de la Cumbre África-Francia en Nairobi. Ese mismo día, Pekín ofreció a Sudáfrica comercio libre de aranceles, proporcionando una alternativa en medio de las tensiones con las cumbres occidentales.