Corea del Sur considera que la etapa de verificación final para recuperar el mando operacional en tiempo de guerra de manos de Estados Unidos podría completarse en aproximadamente un año, lo que permitiría potencialmente la transferencia para el año próximo, según una fuente.
Corea del Sur y Estados Unidos trabajan en la transferencia del OPCON basándose en un marco de evaluación de tres fases para verificar la capacidad de Seúl de liderar las fuerzas combinadas. Actualmente se encuentran en la segunda fase de validación de la capacidad operativa plena y prevén completarla a finales de este año para anunciar el año objetivo.
Un funcionario del Ministerio de Defensa declaró a la prensa el miércoles que, si el año objetivo se decide durante la validación de la FOC de este año, pasarán directamente a la fase de FMC, entrando en la etapa final de la transferencia una vez completada.
Su realización sigue siendo incierta debido a la necesidad de una estrecha coordinación con Washington, donde se cree que Estados Unidos adopta un enfoque más cauteloso. Los aliados planean finalizar una hoja de ruta para acelerar la transición antes de la Reunión Consultiva de Seguridad de este año.
Durante las conversaciones de alto nivel celebradas la semana pasada, Seúl explicó su intención de asegurar el control de acceso civil sobre una sección de la Zona Desmilitarizada.