En la noche del 18 de junio, una cámara de radar portátil para medir la velocidad, instalada por la Policía Prefectural de Saitama en la Ruta Nacional 125 en la ciudad de Kazo, fue robada.
El incidente ocurrió entre las 22:50 y las 23:24 horas. Dos oficiales habían instalado el dispositivo sobre un trípode y lo estaban monitoreando desde unos 100 metros de distancia.
La cámara medía aproximadamente 50 por 50 por 20 centímetros y pesaba unos 20 kilogramos. Valorada en nueve millones de yenes, contenía las fotografías de las matrículas de 10 conductores que excedieron la velocidad.
La policía de Saitama ha iniciado una investigación exhaustiva sobre el que es el primer robo de un dispositivo Orbis en Japón. No hay indicios de que se haya filtrado información personal.