A medida que los desastres climáticos se intensifican, los pagos de seguros tradicionales dejan a los agricultores esperando meses por ayuda, exacerbando las pérdidas. Las stablecoins ofrecen una solución con pagos rápidos y sin fronteras que podrían entregar fondos en segundos a través de smartphones. Combinadas con contratos inteligentes, esta tecnología promete compensaciones automáticas y transparentes basadas en datos meteorológicos.
Los eventos climáticos extremos se están volviendo cada vez más rutinarios debido al cambio climático. En 2024, los agricultores de EE. UU. incurrieron en pérdidas superiores a 20.000 millones de dólares por incendios forestales, inundaciones, huracanes, granizo, heladas y tornados. Las operaciones canadienses también enfrentaron desafíos, con el 51% afectadas por sequía en 2022 y 2023, y el 26% por inundaciones; solo Columbia Británica reportó casi 460 millones de dólares en pérdidas el año anterior. Los agricultores en países en desarrollo como Kenia y Brasil siguen siendo particularmente vulnerables sin acceso a tecnologías avanzadas. Los retrasos en los pagos de seguros agravan el daño. Los agricultores a menudo pierden ventanas críticas de siembra mientras esperan compensación, lo que lleva a semillas perdidas, deudas acumuladas y operaciones paralizadas. Por ejemplo, después de las inundaciones de Pakistán en 2022, muchos pequeños productores esperaron meses para que la ayuda se procesara en los bancos locales, para entonces la temporada de siembra ya había pasado. Las stablecoins, tokens digitales vinculados a monedas como el dólar estadounidense, abordan estos problemas al permitir transferencias 24/7 sin fronteras en segundos. Funcionan sin depender de la banca tradicional, que puede cerrar los fines de semana o festivos y tiene dificultades en áreas rurales. En El Salvador, donde el 70% de la población no tiene cuenta bancaria y solo 32.000 agricultores tienen acceso a crédito agrícola, las stablecoins podrían proporcionar pagos directos a billeteras digitales usando solo un smartphone. Cuando se combinan con contratos inteligentes —programas autoejecutables en blockchains—, las stablecoins respaldan seguros paramétricos. Estos activan pagos automáticamente al alcanzar umbrales verificados de datos meteorológicos, como baja precipitación que indica sequía, eliminando la necesidad de ajustadores humanos y reduciendo retrasos o corrupción. Plataformas como Arbol ya implementan esto para eventos climáticos extremos, procesando pagos en minutos en lugar de semanas. La transparencia es otro beneficio: los registros de blockchain permiten rastrear cada transacción, generando confianza en la distribución de ayuda. La Agencia de la ONU para los Refugiados ha utilizado stablecoins para fondos de emergencia en Ucrania, evitando retrasos bancarios. De manera similar, la Crypto Climate Coalition de la Fundación Lemonade entrega pagos verificables a agricultores africanos. Ron Tarter, fundador y CEO de MNEE, destaca la utilidad de las stablecoins en la gestión de riesgos en un mundo impredecible, enfatizando su papel en una recuperación más rápida y justa sin detener los desastres en sí.