Una nueva investigación indica que las respuestas inmunitarias humanas a las vacunas varían según las estaciones, mostrando una mayor producción de anticuerpos durante los meses de invierno en las regiones templadas. Los hallazgos provienen de un análisis de decenas de ensayos clínicos realizados con niños de todo el mundo.
Los investigadores combinaron los resultados de 96 ensayos controlados aleatorios que incluyeron a cerca de 48,000 niños vacunados contra 14 infecciones diferentes. En las zonas templadas de ambos hemisferios, las respuestas de anticuerpos alcanzaron su punto máximo en invierno, lo que concuerda con los cambios en la duración del día. Cerca del ecuador, el patrón fue más variable y dependió de la vacuna específica.