Antes de cocrear la exitosa serie Yellowstone, Taylor Sheridan hizo una breve incursión en la ciencia ficción como actor invitado en Star Trek: Enterprise. En un episodio de 2004, interpretó a Jareb, un fanático religioso implicado en el secuestro de una nave, aunque el papel sigue siendo oscuro debido a las pesadas prótesis y un crédito mal escrito.
Taylor Sheridan es conocido hoy principalmente como el cocreador y guionista del drama neo-western de Paramount Yellowstone, donde también aparece como el personaje vaquero Travis Wheatley. Sin embargo, mucho antes de liderar la saga de la familia Dutton, Sheridan construyó su carrera principalmente como actor, interpretando papeles invitados en diversos programas de televisión. Su trabajo inicial incluyó apariciones en Party of Five, NYPD Blue, varios programas de CSI y Veronica Mars. Un crédito notable pero poco recordado se produjo en 2004, durante la tercera temporada de Star Trek: Enterprise, que se emitió de 2001 a 2005 antes de su cancelación tras cuatro temporadas. En el episodio titulado 'Chosen Realm', Sheridan interpretó a Jareb, un miembro del culto ultra-religioso Triannon. La trama gira en torno a la tripulación de la Enterprise rescatando una nave de trianones, que resultan ser fanáticos peligrosos decididos a apoderarse de la nave estelar con fines destructivos. Aunque el antagonista principal es el capitán trianone D'Jamat, interpretado por Conor O'Farrell, Jareb es un villano clave encargado de tomar la estación científica de la nave. El rostro de Sheridan está fuertemente oculto por prótesis alienígenas y su nombre aparece mal escrito como 'Tayler Sheridan' en los créditos, lo que contribuye a la oscuridad del rol entre los fans de Star Trek y de su obra posterior. Esta única aparición marca la única incursión de Sheridan en la franquicia Star Trek, ya que el personaje Jareb no regresa. La trama de secuestro del episodio resalta el fanatismo de los trianones, resuelta finalmente por la tripulación. Aunque Sheridan ganaría fama posterior con su rol recurrente como el subdirector David Hale en Sons of Anarchy, esta breve etapa en la ciencia ficción ofrece un sorprendente contraste con su imagen neo-western.