Más de 200.000 madrileños desafiaron el frío de hasta -3 grados para ver la Cabalgata de Reyes Magos, que rindió homenaje a maestros, padres y abuelos por fomentar el aprendizaje en los niños. La comitiva incluyó 15 carrozas sostenibles y repartió 1.200 kilos de caramelos sin azúcar. El desfile, bajo el lema 'El saber compartido', contó con 2.100 participantes y un presupuesto de dos millones de euros.
La tarde del 5 de enero de 2026, Madrid se envolvió en un ambiente gélido para la tradicional Cabalgata de Reyes Magos, con temperaturas entre 2 y 4 grados y una sensación térmica de hasta -3°C. A pesar del frío, más de 200.000 personas se congregaron a lo largo del Paseo de la Castellana para presenciar el desfile, que partió de Nuevos Ministerios pasadas las 18:00 y culminó en la Plaza de Cibeles.
La comitiva, organizada por el Ayuntamiento de Madrid con un presupuesto de dos millones de euros, incluyó 15 carrozas impulsadas por energía eléctrica, 250 pajes reales y un séquito de 2.100 personas acompañando a Melchor, Gaspar y Baltasar. Se repartieron 1.200 kilos de caramelos sin azúcar, promoviendo hábitos saludables. La seguridad estuvo garantizada por 400 agentes y 200 sanitarios.
Bajo el lema 'El saber compartido', el evento destacó la importancia de la educación. En la carroza del CEU, 100 participantes vestidos con túnicas académicas rindieron homenaje a los educadores. La carroza del Teatro Real impresionó con 56 fachadas pintadas a mano y vestuario reciclado de óperas.
Al llegar a Cibeles, el Rey Gaspar pronunció un discurso emotivo: «Vosotros, queridos niños y niñas, sois los científicos, los artistas y los pensadores del mañana. [...] Son vuestros abuelos y padres, quienes han encendido esas ganas de aprender, pero son vuestros profesores quienes las alimentan». El alcalde José Luis Martínez-Almeida dio la bienvenida: «Ni un niño sin regalo. Todos los niños han sido buenísimos».
Familias como los Arbizu Rodríguez, con su escalera gigante, capturaron la ilusión colectiva. Niños como María, en un camión de bomberos de 1949, y Valeria, de 9 años, olvidaron el frío ante la magia. Algunos espectadores lamentaron la ausencia del actor Beltrán Iraburu como Gaspar, expresando decepción en redes sociales.