La directora Agustina Navarro presenta Tilf, una serie de ficción en formato vertical que adaptó de un guion cinematográfico original. La producción, un drama erótico centrado en la sugerencia y la imaginación, alcanzó millones de visualizaciones orgánicas en su primera temporada de 50 capítulos. Navarro destaca el desafío de condensar emociones en minutos cortos y el rol clave de su equipo.
Agustina Navarro, realizadora de Microcine, escribió y dirigió Tilf, una serie que surgió como una película pero se adaptó al formato vertical gracias a la propuesta de Loli Miraglia y Lucas Mentasti. "Tilf fue pensada originalmente como una película", explica Navarro, quien enfatiza que el proyecto requirió repensar el lenguaje narrativo para episodios de un minuto o minuto y medio.
La serie es un drama erótico que prioriza la imaginación sobre lo explícito. "Elegimos sugerir antes que mostrar, incomodar antes que exponer, y confiar en el deseo como motor narrativo", detalla la directora. La preproducción incluyó ensayos intensos para que las conexiones entre personajes se vivieran auténticamente, con locaciones seleccionadas para transmitir realismo.
Navarro, influida por directores como Godard, Bertolucci y Xavier Dolan, compone desde la música y edita mentalmente durante la dirección. Su equipo, constante desde Microcine, entiende el cine como lenguaje. La dupla creativa con Gimena Accardi y actores como Leonor Manso, Ludovico Di Santo y Seven Kayne fueron esenciales.
Tilf logró 50 capítulos con millones de visualizaciones orgánicas, demostrando que el formato vertical puede mantener profundidad cinematográfica. "Las series verticales llegaron para quedarse", afirma Navarro, quien trabaja en la segunda temporada. Para ella, el cine vertical apela a lo íntimo y la imaginación del espectador, sin traicionar su esencia horizontal.