Los golfistas que buscan puntuar consistentemente en los 80 pueden beneficiarse de los consejos publicados en el número de febrero de 2001 de GOLF Magazine. El artículo enfatiza una mentalidad simple centrada en eliminar errores graves en lugar de un juego perfecto. Evitando dobles bogeys y peores, los jugadores de hándicap medio pueden lograr puntuaciones por debajo de 90 con relativa facilidad.
La instrucción de golf a menudo evoluciona, pero los principios perdurables siguen siendo valiosos. Un reportaje de la edición de febrero de 2001 de GOLF Magazine ofrece orientación directa para golfistas estancados en los bajos 90, destacando la barrera psicológica para puntuaciones más bajas. El artículo argumenta que incluso los pegadores más cortos pueden registrar regularmente 80 medios-altos sin problemas graves como yips o shanks. Para un campo de par 72, romper 90 requiere 89, equivalente a 17 sobre par. Esto significa lograr solo un par bogeyeando los otros 17 hoyos, subrayando la importancia de evitar cualquier cosa peor que bogey. La estrategia clave para jugadores de hándicap medio es erradicar dobles bogeys y penalizaciones mayores, haciendo rondas sub-90 alcanzables. Causas comunes de dobles incluyen golpes de penalidad por obstáculos o fuera de límites, golpes mal manejados cerca del green y tres putts. Para contrarrestar penalizaciones, los jugadores deben evitar riesgos innecesarios, optando por un juego conservador que apunte a bogey cuando acecha el problema. Este enfoque a menudo produce pares inesperados, mucho preferibles a seises o sietes. Alrededor de los greens, la simplicidad es crucial: enfócate en chipping y pitching básicos para acercar la bola, asegurando que el siguiente tiro sea un putt en lugar de un flop heroico. Para el putting, la consciencia comienza fuera del green—estudia los contornos para dejar putts de segundo tiro en subida o planos, reduciendo riesgos de tres putts. En lag putts, apunta a un fallo favorable que evite sliders en bajada. Al abordar estos errores—penalizaciones, flubs y tres putts—los golfistas pueden eliminar tiros desastrosos. El artículo sostiene que el scoring sólido proviene no de la brillantez sino de la consistencia, posicionando a los jugadores para desafiar incluso los 80 poco después de dominar los 90.