La United States Golf Association ha publicado su Golf Scorecard 2025, que destaca la participación récord y promedios de hándicap estables entre golfistas estadounidenses. Con 3,68 millones de jugadores que mantienen hándicaps, el informe muestra un aumento del 8,2 por ciento respecto al año anterior. También revela perspectivas regionales y la creciente popularidad de rondas más cortas.
La Golf Scorecard anual de la USGA para 2025 ofrece una mirada detallada a las tendencias de rendimiento y participación de los golfistas, basada en 82 millones de rondas publicadas bajo el World Handicap System, un nuevo récord nacional. Estos datos provienen de 3,68 millones de golfistas estadounidenses que rastrean sus hándicaps, lo que representa un aumento del 8,2 por ciento desde 2024 y un incremento del 46 por ciento desde 2020, cuando el número era de aproximadamente 2,52 millones en medio de la influencia de la pandemia de COVID-19 en el crecimiento del deporte. El informe subraya el desafío perdurable del deporte, ya que los hándicaps promedio se mantienen estables: 14,0 para hombres y 28,8 para mujeres, en comparación con 14,2 y 27,7 en 2020. Lograr el estatus de scratch —un hándicap de 0 o mejor— sigue siendo raro, con solo el 2 por ciento de los golfistas masculinos y el 0,85 por ciento de las femeninas alcanzándolo. Los golfistas scratch son unicornios, señala el informe, enfatizando la dificultad del juego. A nivel regional, Florida lideró en total de rondas publicadas, gracias a su clima todo el año y abundancia de campos. Sin embargo, al medir el entusiasmo por el golf per cápita y los días disponibles para jugar, Maine encabezó el Noreste, seguido por Florida en el Sureste, Wisconsin en el Medio Oeste, Colorado en la región Central y Arizona en el Oeste. Los golfistas de Arkansas mostraron el mejor promedio nacional para hombres con 10,6, mientras que Mississippi lideró para mujeres con 22,0. Los datos también destacan un cambio hacia la accesibilidad, con la mitad de los scores femeninos de rondas de nueve hoyos y un cuarto de los masculinos, reflejando el atractivo de formatos más cortos para jugadores con limitaciones de tiempo. Además, el sistema ajustó numerosos scores bajos excepcionales para mantener la equidad del hándicap, indicando actuaciones de carrera personal frecuentes entre los participantes. Estos hallazgos proporcionan una instantánea de un deporte en crecimiento pero consistentemente exigente.