La Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC) suspendió temporalmente sus bloqueos de carreteras en varios estados mexicanos tras denunciar violencia e intimidación por parte del gobierno federal. Las protestas, iniciadas el 6 de abril, respondían a la inseguridad en autopistas y bajos precios de granos, pero el gobierno minimizó su impacto y destacó avances en demandas. Solo afectaron nueve entidades en lugar de las 20 anunciadas.
La ANTAC y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano bloquearon carreteras y casetas en nueve estados el 6 y 7 de abril, incluyendo Guanajuato, Michoacán, Baja California, Tlaxcala y Morelos. Según la Secretaría de Gobernación (Segob), participaron 575 personas y 161 vehículos, con bloqueos activos inicialmente en cinco puntos, aunque varios se levantaron rápidamente, como en Baja California y Tlaxcala.
Los transportistas exigen estrategias de seguridad en carreteras, donde los robos aumentaron casi 98% en reclamaciones de seguros en 2025, según la Comisión Nacional de Seguros y Finanzas. Los agricultores piden más apoyos por la caída en precios de maíz, frijol y trigo. David Estévez, líder de ANTAC, denunció 'sabotaje' e intimidación gubernamental, con detenciones de compañeros.
El gobierno federal informó que ha atendido 20 de 29 demandas de transportistas, como la construcción de 10 paraderos seguros, cierre de más de 700 accesos irregulares y sistemas de monitoreo. Para agricultores, entregó 3 mil 412 millones de pesos a 40 mil 910 productores. La presidenta Claudia Sheinbaum minimizó los bloqueos: 'Fueron realmente pocos' y se hicieron vías alternas, añadiendo que algunos líderes tienen lazos políticos.
'Hemos llegado a un acuerdo responsable [...] Hoy el riesgo no solo proviene del crimen organizado. Hoy también viene de un Estado que responde con violencia a exigencias legítimas', declaró ANTAC al pausar las acciones para garantizar la integridad de los manifestantes.