Transportistas de granos autoconvocados mantienen sus camiones al costado de rutas en varias provincias argentinas, frenando el flujo de la cosecha hacia puertos como Quequén y Bahía Blanca. La protesta, desatada por aumentos en el gasoil, genera pérdidas estimadas en US$ 100 millones en cuatro días. Entidades agroindustriales piden una solución urgente.
Los transportistas de granos, liderados por la Unión Nacional de Transportistas de la República Argentina (UNTRA), bloquearon rutas en decenas de ciudades de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Misiones y Santa Fe. Esto impide el movimiento de la cosecha desde los campos hacia los acopios y puertos, afectando especialmente las terminales de Quequén y Bahía Blanca, donde barcos esperan carga para exportación.
El conflicto surgió por el aumento del 25% en el gasoil durante marzo, que representa el 65% de los costos de fletes. "Estamos trabajando a pérdida", afirmó Carlos Geneiro, secretario general de UNTRA. En un flete de 3 millones de pesos, al propietario le quedan 280.000 pesos y al chofer 200.000 pesos. Entidades como Fadeeac, Catac y Fetra fijaron un aumento de referencia del 13,16%, pero UNTRA exige un 30% adicional, equivalente al 17% total, rechazando ofertas de acopiadores del 10%.
Desde el agroexportador, se describe esta como "tal vez la mayor cosecha de la historia de Argentina". La industria estima pérdidas de US$ 100 millones en cuatro días. UNTRA envió un escrito al Gobierno exigiendo negociación, pero la Secretaría de Transporte aclaró que desde 2025 no interviene en tarifas, acordadas entre productores y prestadores.
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y bolsas de cereales de varias regiones pidieron acuerdos para normalizar el transporte. "Hoy estamos todos afectados", señaló el CAA, incluyendo productores, acopiadores, puertos y el Estado.