La administración de Donald Trump trabaja en reducir los aranceles del 50 por ciento al acero y aluminio importados, según una fuente familiarizada con el asunto. Esta medida busca resolver complicaciones generadas por las tarifas impuestas el año pasado, que afectaron a socios comerciales como México, Canadá y la Unión Europea. Los detalles y el cronograma aún no están claros.
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) se esfuerza por solucionar las complicaciones surgidas el año pasado debido a los esfuerzos del Departamento de Comercio para acelerar la agenda arancelaria del presidente Donald Trump. Una persona familiarizada con el asunto indicó que la Casa Blanca ha informado a las empresas sobre ajustes en curso, aunque los detalles y el cronograma no están definidos.
El Financial Times reportó previamente sobre estos planes de reducción, lo que provocó una caída en el precio del aluminio en Londres. El año pasado, Trump impuso un arancel del 50 por ciento al acero y aluminio extranjeros para contrarrestar el exceso de capacidad china, medida que impactó duramente a aliados como Canadá y México, miembros del T-MEC, así como a la UE y Corea del Sur. Posteriormente, se incluyeron productos derivados que contienen estos metales, complicando la identificación del porcentaje de materiales en bienes importados.
El Representante Comercial Jamieson Greer reconoció hace dos meses la 'cierta complejidad' de los aranceles a derivados y mencionó haber escuchado a 'mucha gente'. Durante un foro del Consejo Atlántico el 10 de diciembre, Greer afirmó: 'Nos comprometemos a que sea lo más fluido posible'. Agregó que cambiar una política comercial de 70 años genera desafíos operativos.
Esta semana, el Congreso y reportes de la Oficina de Presupuesto del Congreso y el Banco de la Reserva Federal de Nueva York han escrutado los impuestos de Trump, concluyendo que los consumidores y empresas estadounidenses asumen la mayor parte del costo, contradiciendo las afirmaciones de que los pagan los exportadores extranjeros.
Reducir estos aranceles sería un paso positivo para el acuerdo comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, negociado el año pasado pero no implementado plenamente. La UE aún enfrenta el 50 por ciento en exportaciones de acero, aluminio y derivados, con revisiones periódicas de la lista por parte de Washington. La UE teme que la amplitud de bienes afectados diluya el límite arancelario acordado del 15 por ciento.