Un grupo norteamericano que opera la red ferroviaria más grande de México analiza invertir 3.000 millones de dólares en las líneas de carga Belgrano y San Martín en Argentina. La periodista Eugenia Muzio reveló el interés en el proceso de privatización, aunque el esquema fragmentado complica la operación. Si se concreta, impulsaría la logística de agro, energía y minería.
La periodista especializada en economía Eugenia Muzio reveló en Canal E que GMXT (Grupo México Transportes), un grupo estadounidense que gestiona la red ferroviaria más grande de México, está interesado en desembarcar en Argentina con una inversión de 3.000 millones de dólares en las líneas de carga Belgrano y San Martín.
“Están queriendo poner 3.000 millones de dólares en el Belgrano Cargas y el San Martín. Ambas líneas están desmembradas por decreto para su privatización. El gobierno buscó facilitar el proceso ofreciendo por separado las vías, el material rodante y los talleres, pero eso lo vuelve mucho más complejo”, explicó Muzio.
Según la periodista, este esquema fragmentado eleva los costos operativos y reduce la rentabilidad. “Cuando uno tiene la vía, otro el vagón y otro el taller, cada operación implica un canon adicional. Eso hace casi inviable la gestión privada en las condiciones actuales”, señaló.
El grupo ya había mostrado interés meses atrás, pero se retiró ante la política de “open access” del Gobierno, que permite a múltiples operadores usar las vías pagando un canon. “La idea es que la vía sea de uno y que otros operadores puedan usarla pagando un canon. A este grupo no le gustó el modelo, porque aumenta los costos y reduce la autonomía empresarial. Ahora vuelven a la carga con la idea de cambiar las condiciones y hacerse cargo de todo el sistema”, detalló Muzio.
Belgrano Cargas y San Martín Cargas operan con pérdidas crónicas, requiriendo subsidios estatales para mantener la conectividad productiva y el transporte de exportaciones. “El negocio ferroviario de carga no suele ser rentable. Generalmente da pérdidas o requiere de un fuerte respaldo del Estado. El interés del Gobierno está en mantener la conectividad productiva y garantizar el transporte de exportaciones, no tanto en obtener ganancias directas”, advirtió.
Ante la magnitud de la oferta, Muzio considera probable que el Ejecutivo revise las condiciones de la licitación para atraer capital privado y aliviar la carga fiscal. “El Gobierno está desesperado por dinero fresco, y probablemente flexibilice las condiciones para atraer inversiones. Pero si los pliegos terminan contradiciendo lo que dice el decreto, eso puede volverse judicializable”, alertó. Otras empresas, como un pool de agroexportadoras a través de la Bolsa de Comercio de Rosario, también evalúan participar, anticipando competencia por estos activos estratégicos.
De concretarse, sería una de las inversiones más importantes en el sector ferroviario argentino en décadas, potenciando la logística clave para el agro, la energía y la minería.