El miércoles, las autoridades de Estados Unidos acusaron a ciudadanos y empresas chinas en dos casos separados de delitos que incluyen la conspiración para el contrabando de chips de IA avanzados a China y el tráfico de drogas con lavado de dinero. Uno de los casos involucra el contrabando de chips de IA de fabricación estadounidense a través de Tailandia, mientras que el otro se refiere a una supuesta cadena de suministro de fentanilo.
Las autoridades de Estados Unidos anunciaron el miércoles cargos contra ciudadanos y empresas chinas en dos casos distintos. Los delitos van desde la conspiración para el contrabando de chips de IA avanzados de fabricación estadounidense a China a través de Tailandia, hasta el tráfico de drogas y el lavado de dinero vinculado a una supuesta cadena de suministro de fentanilo. Entre las entidades nombradas se encuentra Shandong Believe Chemical Company Pte Ltd., con vínculos con el Cártel del Golfo, y se mencionan ubicaciones como Ohio, Pekín y Hong Kong. El FBI participa en las investigaciones. John Eisenberg, fiscal general adjunto de Estados Unidos para la seguridad nacional, declaró: “Los chips de IA de vanguardia que los acusados supuestamente planearon exportar a China representan lo mejor del ingenio estadounidense y años de inversión estratégica para mantener nuestro liderazgo tecnológico”. Los casos fueron presentados en Washington, destacando el cumplimiento de las normas sobre exportaciones de tecnología y contrabando de narcóticos.