Una niña de 8 meses falleció el 5 de febrero en Sainte-Foy-de-Peyrollières, cerca de Toulouse. La autopsia no reveló signos de violencia ni una causa formal de muerte, pero los análisis científicos están en curso para determinar si la fórmula infantil ingerida podría estar implicada. Este caso forma parte de tres muertes notificadas en Francia relacionadas con productos retirados, sin causalidad establecida aún.
El 5 de febrero de 2026, una niña de 8 meses falleció en Sainte-Foy-de-Peyrollières, en Haute-Garonne, cerca de Toulouse. Según el procurador público de Toulouse, David Charmatz, el examen del cadáver no mostró signos de violencia y no identificó una causa formal de muerte. «Se están llevando a cabo muy numerosos análisis científicos para determinar la causa de esta muerte» y tomarán varias semanas, indicó el magistrado en un comunicado de prensa. Entre las hipótesis en estudio figuran el síndrome de muerte súbita del lactante o un vínculo con la ingesta de fórmula infantil. No obstante, la caja de fórmula utilizada no pertenece a un lote retirado recientemente, precisa el señor Charmatz, advirtiendo contra pánicos innecesarios. Esta muerte se produce en el marco de un escándalo de retiradas de leches infantiles iniciado a mediados de diciembre de 2025. Nestlé lanzó las retiradas de decenas de lotes en unos 60 países por posible presencia de cereulida, una toxina que puede provocar vómitos peligrosos en bebés. Otros fabricantes como Danone y Lactalis siguieron la estela, afectando a un mercado en expansión. A principios de febrero de 2026, las autoridades europeas rebajaron los umbrales tolerados para esta toxina, lo que provocó otra oleada de retiradas. El Ministerio de Sanidad francés informó, a fecha de 11 de febrero de 2026, de tres notificaciones de muertes de bebés vinculadas al consumo de fórmulas afectadas, más 14 hospitalizaciones. «Hasta la fecha, no se ha establecido ninguna imputabilidad científica», subraya el ministerio, que menciona investigaciones judiciales en curso. En Francia está en marcha una investigación sanitaria para valorar si estas muertes son imputables a los productos ingeridos. Francia es el único país europeo que registra muertes en este contexto, mientras que otros, como el Reino Unido, han notificado hospitalizaciones sin nexo establecido. La ONG Foodwatch y familias han presentado demandas contra el Estado y los fabricantes por presuntos retrasos en las retiradas.