En medio de los temores por los recientes retiros de Nestlé y Lactalis, Danone está extendiendo sus retiros de fórmula infantil en varios países europeos, incluido Irlanda, por precaución. La compañía afirma que sus pruebas son conformes y los productos seguros, mientras que las investigaciones apuntan a un proveedor chino común por posible contaminación con cereulida. Se sospecha de dos muertes infantiles, sin vínculo causal establecido.
La crisis por las fórmulas infantiles potencialmente contaminadas con cereulida, una toxina producida por la bacteria Bacillus cereus que provoca vómitos y diarrea, sacude al sector desde hace varias semanas. Nestlé inició un gran retiro el 5 de enero de sus marcas Guigoz y Nidal por la posible presencia de esta sustancia. Lactalis siguió el miércoles con seis lotes de su marca Picot, tras detectar una contaminación similar. Danone, que obtiene el 20% de su negocio de la nutrición infantil a través de marcas como Gallia y Aptamil, está ahora ampliando retiros selectivos en varios países, particularmente en Europa e Irlanda, «por precaución», según una fuente cercana al asunto. La compañía precisa que «todas sus pruebas son conformes y sus productos seguros». Las investigaciones convergen en un ingrediente común: un aceite rico en ácido araquidónico (ARA) suministrado por Cabio Biotech, una empresa china fundada en 2004 en Wuhan. Este proveedor internacional abastece a muchas firmas del sector, según AFP citando fuentes cercanas al caso. La ministra de Salud, Stéphanie Rist, aseguró el viernes en BFMTV que «todos los lotes concernidos han sido retirados» del mercado. Aconseja a los padres consultar el sitio web Rappel Conso y apartar las cajas retiradas, aunque los avisos oficiales recomiendan su destrucción. Dos bebés han fallecido recientemente tras consumir leche Nestlé retirada, sin que se haya establecido aún un vínculo causal. Padres como Marie, en Bretaña, expresan ansiedad: su hija de 4 meses sufrió vómitos y diarrea tras un lote afectado de Guigoz, lo que requirió una llamada de emergencia. «Si la mía está afectada, presentaré una denuncia», declara. Las autoridades instan a la vigilancia, sin alerta científica mayor.