Dos pacientes con cáncer han fallecido en el Hospital Universitario de Burgos tras recibir una dosis seis veces superior a la prescrita de un fármaco oncológico debido a un error humano en su preparación. Otros tres pacientes resultaron afectados, con uno en cuidados intensivos. El gerente del centro atribuye el incidente a un fallo en la dilución del vial.
El 18 de diciembre, dos pacientes de oncología del Hospital Universitario de Burgos (HUBU) presentaron síntomas compatibles con una toxicidad excesiva tras recibir el tratamiento. Esto desencadenó una investigación interna que revisó todo el proceso, desde la prescripción hasta la administración, revelando un error en la ficha de elaboración del fármaco. Específicamente, la disolución del vial no se realizó correctamente, lo que resultó en una concentración seis veces mayor a la pautada.
El gerente del hospital, Carlos Cartón, explicó en una rueda de prensa que se trató de un fallo humano, no relacionado con el tratamiento en sí ni con problemas como un nuevo software o falta de personal. Los cinco pacientes afectados recibieron la misma preparación defectuosa en días distintos. Ambos fallecidos superaban los 60 años; uno murió horas después de llegar al hospital, y el otro, días más tarde. De los supervivientes, uno permanece en la UCI con pronóstico reservado, otro en planta y el tercero ha recibido el alta.
Cartón lamentó lo sucedido y transmitió condolencias a las familias, con las que se han reunido varias veces para informarles y ofrecer recursos del centro, incluyendo servicios jurídicos. Fuentes hospitalarias aseguran que no hay riesgo para otros pacientes y que se han revisado los protocolos para prevenir incidencias similares. La gerencia regional de Salud de Castilla y León iniciará el proceso de responsabilidad patrimonial.
Este incidente subraya los desafíos en la preparación de medicamentos oncológicos, donde la precisión es crucial.