En Los Toldos, provincia de Buenos Aires, una familia dedicada a la producción lechera enfrenta inundaciones que amenazan su herencia de tres generaciones. Valentina Luberriaga, ingeniera agrónoma y productora del establecimiento, relató cómo las lluvias aislaron escuelas rurales y pusieron en riesgo el empleo de 35 trabajadores. El tambo y la fábrica de quesos dependen de estas condiciones adversas.
La familia tambera de Los Toldos, en el partido de Carlos Casares, se encuentra en una lucha constante contra las inundaciones que han afectado la región. Valentina Luberriaga, ingeniera agrónoma y productora del establecimiento bonaerense, contó cómo las recientes lluvias han aislado escuelas rurales en la zona, complicando el acceso y la continuidad educativa para las comunidades locales.
Además, estas precipitaciones han puesto en riesgo el trabajo de 35 empleados que dependen directamente del tambo y la fábrica de quesos del predio. La herencia familiar, que abarca tres generaciones, representa no solo un legado productivo sino también un compromiso con la sostenibilidad en un entorno vulnerable a eventos climáticos como estos.
Luberriaga destacó la resiliencia de la operación, que incluye la producción lechera y la elaboración de quesos, en medio de las dificultades hidrológicas. Las inundaciones han exacerbado los desafíos operativos, afectando la movilidad y la logística diaria. Este caso ilustra los impactos más amplios de las condiciones climáticas en el sector agropecuario bonaerense, donde obras de infraestructura podrían ser clave para mitigar futuros riesgos.