Un nuevo análisis advierte que las crecientes demandas energéticas de los centros de datos aumentarán significativamente las emisiones de las centrales eléctricas de EE. UU. en la próxima década. Sin embargo, el cambio a renovables podría reducir estas emisiones al tiempo que estabiliza los precios de la electricidad. Medidas políticas simples podrían ayudar a abordar tanto las preocupaciones ambientales como las económicas.
La rápida expansión de la inteligencia artificial está a punto de agravar los desafíos climáticos en Estados Unidos. Según una investigación reciente, las crecientes necesidades energéticas de los centros de datos conducirán a un fuerte aumento en las emisiones de las plantas de energía hasta 2035. Este aumento llega en un momento en que las temperaturas globales continúan subiendo y los costos de la electricidad se convierten en un tema clave en las discusiones políticas. Los centros de datos, esenciales para las operaciones de IA, están impulsando el consumo general de electricidad. El análisis destaca que, sin intervención, este auge podría elevar tanto las emisiones de carbono como las facturas de los consumidores. Sin embargo, el informe ofrece un camino a seguir: una mayor adopción de fuentes de energía renovable. Estas alternativas no solo prometen reducir las emisiones, sino también prevenir subidas de precios al proporcionar un suministro de energía más eficiente y escalable. Los formuladores de políticas tienen la oportunidad de implementar estrategias sencillas que promuevan las renovables. Dichos pasos podrían contrarrestar el impacto ambiental del crecimiento de la IA manteniendo la energía asequible. Mientras el cambio climático sigue siendo una preocupación global urgente, equilibrar el avance tecnológico con la sostenibilidad será crucial para EE. UU.