La inteligencia artificial está revolucionando las campañas electorales de Brasil de 2026. Los equipos segmentan los mensajes con precisión y sustituyen las encuestas cualitativas por 'votantes sintéticos'. A pesar de las restricciones del TSE, la tecnología acelera la producción de contenido.
Las herramientas de IA permiten a las campañas enviar mensajes altamente segmentados, por ejemplo, a mujeres de la zona oeste de São Paulo que no cuentan con planes de salud. Una campaña importante tiene un equipo de 54 personas centrado en la nanosegmentación. El software monitorea las reacciones en redes sociales, etiquetando millones de perfiles para mapear los temas que tienen mayor impacto.
Los especialistas en marketing sustituyen las costosas encuestas por 'votantes sintéticos', perfiles generados a partir de datos reales de electores, como los 'viudos del PSDB'. "Cuando tenemos poco presupuesto para investigaciones amplias, es una opción", afirma Andrés Benedykt, estratega de marketing de José Dirceu (PT). Una encuesta con 1.000 encuestados cuesta 150.000 reales, mientras que los votantes sintéticos cuestan 65.000 reales al mes.
Los videos e imágenes se producen en horas, no en días. El video de precampaña presidencial de Ronaldo Caiado (PSD) utiliza IA para mostrar una bandera brasileña sangrando, con la narración: "O Brasil assiste indignado, assustado e impotente à morte de milhares de filhos seus, vítimas da criminalidade". Paulo Vasconcelos, estratega de marketing de Caiado, asegura que sin IA llevaría cuatro días.
La resolución del TSE prohíbe los deepfakes desde 2024 y exige etiquetar el contenido manipulado. Las precampañas de Lula (PT), Flávio Bolsonaro (PL), Tarcísio de Freitas (Republicanos) y Fernando Haddad (PT) entrenan IA con sus discursos y los de sus rivales. "La IA ha venido revolucionando cada proceso de las campañas", afirma Bruno Bernardes, de PLTK.