La Asociación Colombiana de Agencias de Viajes y Turismo (Anato) anticipa un 2026 marcado por incertidumbres políticas y un crecimiento económico moderado del 2,8%. Entre los principales retos, destaca la necesidad de aumentar la formalización del sector y garantizar la seguridad para los viajeros. Paula Cortés Calle, presidenta ejecutiva de Anato, enfatiza la importancia de políticas públicas estables y cooperación entre el sector público y privado.
De cara a 2026, Anato, liderada por Paula Cortés Calle, identifica varios retos clave para el sector turístico colombiano. El año estará influido por las expectativas generadas por cambios políticos que definirán el rumbo nacional, junto con un crecimiento económico sostenido cercano al 2,8%. En este contexto de incertidumbre, el gremio priorizará la formalización y la consolidación de políticas públicas de largo plazo para fortalecer el turismo y proteger al viajero.
Cortés Calle resalta que, aunque el empleo en agencias de viajes ha mejorado y la informalidad en este subsector ronda el 33%, el turismo en general sufre una alta tasa de informalidad. Esto permite que actores sin garantías operen libremente. Por ello, urge una articulación entre el sector público y privado para endurecer los requisitos del Registro Nacional de Turismo (RNT), al que actualmente es fácil acceder.
Además, Anato propone fortalecer el Viceministerio de Turismo mediante la actualización de sistemas de información, como la Encuesta de Visitantes Internacionales y la Cuenta Satélite de Turismo. Se deben promover formaciones en idiomas y competencias laborales para elevar la calidad del servicio. "El turismo hoy es uno de los principales motores de la economía colombiana, siendo el segundo generador de divisas en el país, con más de US$11.000 millones al año, pero para que continúe siendo un pilar de desarrollo, necesitamos políticas públicas que sean de estado y no de gobierno", afirma Cortés.
Otros ejes incluyen acelerar la modernización de infraestructura, impulsar la conectividad aérea y recuperar el tráfico de pasajeros nacionales, que cayó un 2% el año pasado. También se enfatiza en operaciones eficientes, controles migratorios y transformación digital de destinos y empresas. Finalmente, revisar cargas tributarias como el IVA en servicios turísticos y tiquetes aéreos será clave para dinamizar el turismo interno y preparar el sector para un nuevo ciclo de crecimiento. Anato proyecta una entrada de divisas por turismo de US$11.344 millones.