Anthony Kim consiguió su primera victoria profesional en golf en 16 años al triunfar en LIV Golf Adelaide el 15 de febrero de 2026. El estadounidense de 40 años remontó un déficit de cinco golpes en la ronda final con un 63 sin bogeys para acabar con 23 bajo par, tres por delante de Jon Rahm. El regreso de Kim llega tras un parón de 12 años marcado por lesiones y luchas contra la adicción.
La victoria de Anthony Kim en LIV Golf Adelaide supuso una asombrosa redención tras más de una década alejado del golf competitivo. Kim, que última vez ganó el Shell Houston Open de 2010, entró en la ronda final en Grange Golf Club con cinco golpes de desventaja sobre los colíderes Jon Rahm y Bryson DeChambeau. Firmó nueve birdies en un impecable 63, con cuatro seguidos del 12 al 15 y otro en el 17, para escaparse con tres golpes de ventaja a 23 bajo par. Rahm acabó segundo a 20 bajo con un 71, mientras DeChambeau empató el tercero a 17 bajo con Tyrrell Hatton y Peter Uihlein. El camino de Kim de vuelta al círculo de ganadores estuvo lleno de obstáculos. Se retiró en 2012 tras romperse el tendón de Aquiles y operaciones posteriores en mano y columna. Durante su ausencia, Kim luchó contra adicciones a drogas y alcohol, contemplando el suicidio en varias ocasiones, como reveló en 2025 tras dos años de sobriedad. Se unió a LIV Golf como comodín en febrero de 2024 pero sufrió, acabando como máximo 36º en 2024 y sin puntos en 2025, lo que llevó a su descenso. Kim recuperó su plaza con un tercer puesto en el evento LIV Promotions de enero de 2026 y se unió al equipo 4Aces de Dustin Johnson tras la salida de Patrick Reed. La clave de su resurgir fue pulir su setup y alineación, como explicó Kim: «He estado trabajando en mi setup los últimos dos años... Si lo pongo en orden, sé que puedo pegar muchos buenos golpes». Con el instructor Matt Killen, se centró en fundamentos en vez de cambios en el swing. Tras la victoria, Kim enfatizó el crecimiento personal: «No era la mejor persona... cuando era joven, pero quien soy hoy es una persona completamente distinta. Con Dios, mi familia, mi sobriedad... puedo llegar tan lejos como quiera.» El CEO de LIV Greg Norman, que fichó a Kim, lo calificó de «el mayor comeback de la historia del golf» y añadió: «Me siento como un padre orgulloso». Rahm destacó la escena emotiva: «Ver esa imagen en el 18 abrazando a su mujer e hija... casi lloro». Kim abrazó a su esposa Emily y a su hija Bella de cuatro años en el green del 18 y dedicó la victoria a su familia: «Para cualquiera que esté luchando, se puede superar cualquier cosa.» El evento atrajo a más de 115.000 aficionados, la mayor cifra para un torneo de golf en Australia.