La Ley 2354 de 2024 busca regular los sistemas electrónicos de nicotina y productos similares, pero su aplicación enfrenta retrasos significativos. A dos años de su promulgación, disposiciones clave como el etiquetado obligatorio y la prohibición de publicidad aún no entran en vigor. Esto permite la circulación sin control de vapeadores entre adolescentes, según datos del Ministerio de Justicia.
La Ley 2354 de 2024 representa un avance en la protección de la salud pública al regular los Sistemas Electrónicos de Administración de Nicotina (Sean), los Sistemas Similares Sin Nicotina (Sssn) y los Productos de Tabaco Calentado (PTC). Sin embargo, su implementación ha sido lenta. En tres meses se cumplirán dos años desde su promulgación, y aún no se aplican todas las medidas requeridas, incluyendo el etiquetado con advertencias sanitarias y la prohibición total de publicidad, promoción y patrocinio.
El control actual es limitado, con sanciones escasas. La Superintendencia de Industria y Comercio ha iniciado investigaciones sobre comercios físicos y electrónicos para verificar el cumplimiento, pero estas acciones deben ser permanentes y extenderse a todo el territorio nacional. La normativa por sí sola no impide el acceso de menores a estos productos.
Datos del Estudio Nacional de Consumo de Sustancias Psicoactivas en Población Escolar, realizado por el Ministerio de Justicia, revelan que el 22,7% de los estudiantes entre 12 y 17 años ha utilizado cigarrillos electrónicos alguna vez, mientras que el 17,6% ha vapeado. Estas sustancias son la segunda psicoactiva más consumida por escolares, después del alcohol.
La falta de control y educación facilita la normalización del consumo entre niños y adolescentes. Es esencial aplicar la ley de manera efectiva en todo el país para revertir esta tendencia y prevenir adicciones tempranas que afecten la salud de las nuevas generaciones.