Los fondos de arbitraje, que en su día fueron populares para depositar efectivo inactivo, están viendo reducido el interés de los inversores. Las entradas de capital han caído significativamente en medio de un aumento de los costes y nuevas regulaciones.
Los fondos de arbitraje, parte de la categoría de fondos híbridos, han sido tradicionalmente una opción recurrente para los inversores que gestionan excedentes de efectivo. Sin embargo, su atractivo está disminuyendo a medida que las entradas de capital caen drásticamente. Entre los factores clave se incluyen la escalada de costes, como el aumento de las comisiones por transacción, incluidas las cargas del STT, que están erosionando la rentabilidad. Además, el endurecimiento normativo exige ahora realizar inversiones en bonos gubernamentales a corto plazo, lo que presiona aún más la rentabilidad. Esta combinación está reduciendo el apetito de los inversores por estos fondos de inversión. El cambio refleja desafíos más amplios en la categoría, haciendo que los fondos de arbitraje sean menos competitivos para aquellos que buscan una gestión eficiente del efectivo.