Arch Linux se ha convertido en una de las primeras distribuciones de Linux en eliminar el soporte oficial para las tarjetas gráficas de la serie GTX 10 basadas en Pascal de Nvidia. El cambio sigue al anuncio de Nvidia en julio de discontinuar el soporte predeterminado para estas GPUs. Los usuarios que dependen de hardware antiguo tendrán que instalar manualmente versiones anteriores de los controladores para seguir usándolos.
Arch Linux, una popular distribución de Linux de actualización continua, ha actualizado su controlador Nvidia predeterminado a la versión 590, que ya no incluye soporte para GPUs de arquitectura Pascal como la serie GTX 10. Este movimiento se alinea con el anuncio de Nvidia en julio de 2025, cuando la compañía declaró que finalizaría el soporte predeterminado para la línea Pascal en sus controladores de Linux.
La actualización en el sitio web de Arch Linux marca a la distribución como una adoptante temprana de este cambio entre las comunidades de Linux. Las GPUs Pascal, lanzadas alrededor de 2016, impulsaron las tarjetas de la serie GTX 10 de Nvidia, que una vez fueron pilares para entusiastas de los juegos y la informática. Con el controlador 590, Arch Linux prioriza la compatibilidad con hardware más nuevo, dejando a los usuarios de tarjetas antiguas que busquen alternativas.
Afortunadamente, la transición no es del todo abrupta. Los usuarios pueden instalar controladores Nvidia anteriores manualmente para mantener la funcionalidad en GPUs Pascal o incluso más antiguas. Esta solución alternativa asegura que quienes no estén listos para actualizar su hardware no queden varados de inmediato, aunque requiere pasos técnicos adicionales.
La decisión refleja tendencias más amplias en el software de código abierto, donde el soporte para hardware envejecido se elimina gradualmente para centrarse en la eficiencia y nuevas funciones. Las actualizaciones de controladores de Nvidia subrayan la rápida evolución de la tecnología gráfica, instando a los usuarios a considerar renovaciones de hardware.