La Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA) informó que en enero de 2026 la producción textil cayó un 23,9% interanual, el retroceso más pronunciado desde 2016. Las fábricas operaron al 24% de su capacidad instalada, mientras advierten sobre importaciones a precios bajos que afectan el empleo y la competencia.
La FITA reveló en su informe sectorial que el índice de producción industrial textil (IPI) de enero de 2026 mostró una caída del 23,9% respecto al año anterior, ocho veces superior al 3,2% de la industria general. El uso de capacidad instalada se ubicó en un mínimo del 24%, con una baja de 11,4 puntos porcentuales frente al mes previo y de 10,2 puntos interanuales, comparado con el 53,6% del sector industrial total.
La Fundación Protejer señaló que las ventas reales de prendas, calzado y textiles para el hogar en supermercados crecieron un 9,6% interanual y un 25,5% versus 2023, mientras que en shoppings subieron un 4,3% respecto a enero de 2025. Sin embargo, muchas de estas ventas se realizaron con rentabilidad negativa y un giro hacia productos importados.
En febrero de 2026, las importaciones de productos terminados alcanzaron 12.800 toneladas por US$ 32 millones, con más del 70% a precios históricamente bajos, como remeras de algodón por menos de US$ 0,01 o jeans por bajo US$ 1, lo que FITA atribuye a subfacturación y competencia desleal. El empleo formal en textil, confección, cuero y calzado llegó a 100.000 puestos en diciembre de 2025, con una pérdida de 12.000 interanuales y más de 20.000 desde inicios de 2024.
Celina Pena, gerenta general de FITA, advirtió: “En un contexto de caída de la actividad y el empleo, la existencia de un patrón recurrente de importaciones a precios llamativamente bajos demanda acciones que eviten distorsiones en las condiciones de competencia”. La entidad urge la aplicación de herramientas normativas para proteger la industria nacional.