El cantante puertorriqueño Bad Bunny dio inicio a su residencia de ocho conciertos en la Ciudad de México el 10 de diciembre de 2025, en el Estadio GNP Seguros, con puertas abiertas desde las 16:00 horas y un inicio programado a las 21:00. A pesar de una ligera lluvia, los fans comenzaron a llegar temprano, generando euforia alrededor del recinto con mercancía y reventas de boletos. No habrá transmisión en vivo en línea, pero se compartieron actualizaciones en tiempo real.
La espera terminó para los seguidores de Bad Bunny, quien llegó a México para su gira 'DTMF World Tour'. El primer concierto se realizó en el Estadio GNP Seguros, en la Ciudad de México, atrayendo a miles de asistentes. Las puertas abrieron a las 16:00 horas, permitiendo que los fans en zonas generales como A y B formaran filas desde la madrugada para asegurar posiciones cercanas al escenario principal o a 'La Casita', un montaje temático puertorriqueño en el centro de la zona B.
A las 17:25 horas, comenzó a chispear en la zona, con un cielo nublado que no disuadió a los asistentes. El Metro de la Ciudad de México reportó no retrasos en la Línea 9, la más cercana al estadio, pese a lluvias en otras líneas. Alrededor del recinto, vendedores ambulantes ofrecían mercancía pirata como pavas boricuas hechas de hojas de palma por 100 a 250 pesos, y figuras del sapo Concho, protagonista del álbum de Bad Bunny, en llaveros por 100 pesos y peluches por 350 pesos.
La reventa de boletos persistió pese a la presencia policial, con precios de 6,000 pesos para General B hasta 8,000 para General A. Dentro del estadio, la mercancía oficial incluía playeras con diseños de Concho y referencias a canciones como 'LA MuDANZA' por 800 pesos mexicanos. Una cerveza costaba alrededor de 200 pesos.
El posible setlist incluyó actos en el escenario principal y 'La Casita', con temas como 'Callaíta', 'Tití Me Preguntó', 'Safaera' y 'DtMF', además de canciones exclusivas para México antes de 'CAFé CON RON'. Previo al show, Bad Bunny fue visto en la Arena México disfrutando de lucha libre con una máscara de Místico. El evento generó expectativa global, cerrando el año con euforia en la capital mexicana.