Según se informa, Brandy Melville ha cerrado los probadores en sus tiendas de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá. La medida ha provocado críticas de los clientes, quienes señalan la limitada variedad de tallas de la marca y su política de devoluciones que solo permite cambios. Otros minoristas como Sainsbury’s, Tesco y Goodwill han tomado medidas similares en los últimos años.
La semana pasada, los clientes compartieron fotos y videos que mostraban los probadores cerrados. Los empleados confirmaron los cambios en algunas publicaciones, aunque la empresa no ha emitido una declaración oficial. Estos cierres se suman a las acciones tomadas por los supermercados británicos Sainsbury’s y Tesco, así como por la cadena de tiendas de segunda mano estadounidense Goodwill. En una publicación de febrero de 2025, Sainsbury’s citó esfuerzos para simplificar las operaciones de sus tiendas. Tesco comenzó a probar la reapertura de algunos probadores en abril. Los expertos señalan que, si bien los cierres pueden reducir costos, también pueden aumentar las tasas de devolución. Las investigaciones muestran que las devoluciones en tienda promedian un 10 por ciento, en comparación con el 30 por ciento de las realizadas en línea. Un mayor número de devoluciones también incrementa los residuos y las emisiones derivadas de la logística inversa. Los analistas minoristas afirman que los probadores favorecen tasas de conversión más altas y mejores experiencias para el cliente. Algunas marcas han invertido en mejorar sus espacios o en herramientas de prueba virtual para abordar los problemas de ajuste sin recurrir a cierres.