En Borlänge, Luigi Berglund, de 7 años, y su hermano Julius, de 5, han comenzado un negocio de venta de excrementos de conejo como fertilizante. Una publicación en Facebook ha generado una lista de espera de tres semanas para los pedidos. Los conejos de la familia, Blomma y Semla, son los encargados de producir el producto.
Luigi Berglund, de siete años, vio en Borlänge una oportunidad de negocio con las mascotas de la familia. Junto con su hermano Julius, de 5 años, ahora venden los excrementos de sus conejos, Blomma y Semla, como fertilizante para cultivadores domésticos. Su madre, Valentina Ioculano, comenta que una publicación en Facebook atrajo pedidos rápidamente. "Publicamos en Facebook y los pedidos no dejaron de llegar. Ahora tenemos una lista de espera de tres semanas", señala. La conejera está más limpia que nunca gracias al esfuerzo de los hermanos. Luigi se dirige directamente a la conejera después de la escuela para ocuparse de ella. "Nada más llegar a casa de la escuela, voy allí", dice. Anteriormente, ya había vendido bayas y setas a vecinos y familiares. La familia utiliza el fertilizante en un compost de conejo para sus propias plantas. La experta en jardinería Sara Bäckmo confirma que funciona bien. "Es excelente porque es un fertilizante suave, por lo que no se puede sobrefertilizar", afirma. Valentina Ioculano también destaca la limpieza de la conejera: "Ahora tenemos una conejera increíblemente limpia", concluye.