El diseñador Brunello Cucinelli y su familia organizaron el martes por la noche el estreno en Nueva York del documental 'Brunello: A Gracious Visionary' en el Lincoln Center. Más de 400 invitados asistieron al íntimo evento, que contó con una bienvenida personal de la familia y una ovación de pie para la película. La proyección celebró la vida, la trayectoria empresarial y la filosofía del capitalismo humanista de Cucinelli.
El martes por la noche, más de 400 invitados llegaron al Lincoln Center para la presentación de 'Brunello: A Gracious Visionary', un documental de dos horas que narra la crianza del diseñador Brunello Cucinelli en la campiña italiana, su matrimonio con Federica Cucinelli, el crecimiento de su firma de moda y su defensa del capitalismo humanista. Cucinelli, su esposa Federica y sus hijas Carolina y Camilla recibieron a los asistentes sobre una elegante alfombra beige, creando un ambiente familiar. Cucinelli abrazó y saludó personalmente a los invitados, comentando a Vogue: “Nuestro negocio comenzó aquí, justo después de Alemania. Es muy emocionante estar de vuelta aquí muchos años después con nuestros amigos”. Federica añadió: “Este es un teatro hermoso e icónico. Estar aquí, rodeados de todas estas personas, nos hace sentir muchas emociones”. Entre los invitados se encontraban los actores Allison Williams, Oscar Isaac, Naomi Watts, Katie Holmes y Joshua Jackson, quienes departieron en el vestíbulo con champán antes de entrar al auditorio. Williams elogió la capacidad de Cucinelli para evolucionar manteniendo la esencia de la marca, mientras que el diseñador de interiores Jeremiah Brent destacó el hecho de haber comenzado el negocio a los 25 años e involucrar a sus hijos. Martha Stewart dio un adelanto del contenido de la película pero se negó a revelar detalles. Cucinelli se dirigió a la audiencia en italiano, enfatizando la importancia de Nueva York para la marca e instando a las generaciones más jóvenes a “reemplazar el miedo con la esperanza” y a “mirar hacia el cielo”. La proyección terminó con una ovación de pie, seguida de un banquete italiano en el piso superior que incluyó carnes curadas, mozzarella fresca, rigatoni pomodoro, vinos de Brunello Cucinelli y tiramisú.