El final de la segunda temporada de NCIS: Origins se emitirá este martes a las 9/8c en CBS y se centrará en la renovación de la oficina de Camp Pendleton para añadir la 'C' de NCIS. El protagonista Caleb Foote promete un episodio que supera el suspenso de la primera temporada y deja a los fans satisfechos, pero con ganas de más. Titulado 'Hollywood Ending', el capítulo cierra tramas mientras plantea nuevas interrogantes para la tercera temporada.
El episodio se centra en el futuro incierto del equipo del NIS mientras su oficina enfrenta el cierre en medio de una reestructuración administrativa. Un adelanto muestra a la organización pasando por una renovación estratégica para convertirse oficialmente en NCIS al añadir la 'C' a su nombre. Foote, quien interpreta a Randy, asegura a los espectadores que la historia evita estancarse en la burocracia a pesar de la premisa. En una entrevista con TVLine, Foote señaló: “Nuestros fans van a quedar increíblemente satisfechos, pero queriendo mucho más. Vamos a responder muchas preguntas y a cerrar con broche de oro todo tipo de historias, pero entraremos en la tercera temporada con aún más preguntas y mayor expectación”. Agregó que el final supera al suspenso de la primera temporada sobre el destino de Lala tras su accidente automovilístico, calificándolo como el mejor en el que ha participado. La primera temporada terminó con la vida de Lala en peligro tras el choque; ella sobrevivió y la segunda temporada exploró su recuperación y su complicada dinámica con Gibbs. Ahora que están solteros, tras el breve matrimonio de Gibbs y la relación de Lala con el pandillero Manny, su vínculo pende de un hilo. Persisten las dudas sobre si el equipo se disolverá, si Lala se reunirá con Manny o si ella y Gibbs se conectarán ahora que Diane se ha ido. Foote insinuó que el episodio hará que los espectadores se pregunten: “¿Cómo diablos nos vamos a recuperar de esta?”. Los directores de la serie, David J. North y Gina Lucita Monreal, elaboraron la modesta sinopsis.