California ha promulgado un programa de incentivos de 135 millones de dólares para compradores primerizos de vehículos eléctricos, que limita el precio de los vehículos a 50.000 dólares pero exime a los fabricantes de automóviles radicados en el estado. La medida deja a Tesla en desventaja debido a que la compañía trasladó su sede a Texas en 2021. Rivian y Lucid, ambas con sede en California, califican para la exención independientemente del precio.
El programa ofrece reembolsos directos a los compradores elegibles sin necesidad de realizar trámites. Los vehículos nuevos deben costar 50.000 dólares o menos para calificar, mientras que los vehículos usados tienen un límite de 25.000 dólares. Los fabricantes con sede en California evitan estos límites por completo.
Tesla opera su fábrica de Fremont en el estado y construyó gran parte de su cuota de mercado inicial allí. Sin embargo, el traslado de su sede a Austin significa que la empresa no recibe ninguna exención, incluso para sus modelos de mayor precio. Algunas variantes de menor costo del Model 3 y Model Y siguen siendo elegibles bajo el tope de precio.
Rivian, con sede en Irvine, y Lucid, con sede en el Área de la Bahía de San Francisco, se benefician de la exención. Sus vehículos, incluido el Lucid Air que parte de los 70.990 dólares, pueden acceder al incentivo sin restricciones.